Día nacional del Daño Cerebral Adquirido

Este 26 de octubre se conmemora el “Día nacional del Daño Cerebral Adquirido”. La concejala de Participación Ciudadana, Sara Martínez, ha sido la encargada de leer este mediodía en la Plaza Mayor el manifiesto elaborado por la Asociación de Daño Cerebral Sobrevenido de Castilla la Mancha (ADACE-CLM).

Actualmente hay 110 personas afectadas por Daño Cerebral Sobrevenido asociadas a ADACE en Ciudad Real. Unas 20.000 personas en Castilla-La Mancha. En el manifiesto se reconoce que “todos tenemos cerca a un familiar, un amigo o un conocido que, por alguna causa vive con daño cerebral. Y algunas estrategias en el ámbito de la salud, como la estrategia ictus o la del cáncer, han supuesto avances significativos para salvar la vida a personas que han tenido una lesión en el cerebro. Pero es necesario garantizar el derecho a vivir con dignidad de estas personas que han sido salvadas.”

La petición que realizan desde la Asociación es que haya una continuidad en los recursos rehabilitadores. En los hospitales se salva a la vida de las personas en la fase aguda, pero muchos de estos pacientes serán crónicos que necesitan un apoyo de por vida. Según Primitiva González, neuropsicóloga de ADACE en Ciudad Real, “la causa más numerosa de estos daños al cerebro son los ictus (un 75%) pero en personas jóvenes hay una gran incidencia de traumatismos craneoencefálicos por accidentes laborales o tráfico”.

Por eso en este Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido, el movimiento asociativo de las personas con daño cerebral y sus familias, reclaman administraciones públicas respuestas coordinadas y adecuadas a nuestras necesidades en los ámbitos sanitario y social.

“Es imprescindible establecer un criterio diagnóstico de Daño Cerebral Sobrevenido al alta hospitalaria, que sirva para prescribir y garantizar la rehabilitación funcional, cuando sea necesaria, en un marco de continuidad asistencial y con recursos especializados suficientes”.

“Es urgente que, desde los ámbitos competenciales que correspondan, se analicen las necesidades de la población con daño cerebral, se dimensionen los recursos necesarios para su atención y se regule su estructura y funcionamiento”.

“Es necesario evitar la exclusión y aislamiento de las familias en las que se ha producido una lesión cerebral poniendo en marcha los recursos y servicios especializados (información, formación y apoyo psicológico) que se requieren en cada fase del proceso”.

Por eso llaman la atención de la sociedad sobre una realidad en la que todos podemos vernos implicados directamente, y reclaman su complicidad para romper las barreras que dificultan la normalización social de las personas con Daño Cerebral Sobrevenido. “Para ello es imprescindible trabajar juntos y unidos, por lo que animamos a todas las personas y, de manera especial a las que estén viviendo de cerca esta situación, a que se acerquen a nuestras asociaciones o se organicen allí donde no las haya para dar más fuerza a nuestra voz y promover los cambios necesarios desde el convencimiento de que UNA VIDA SALVADA MERECE SER VIVIDA. CON DIGNIDAD”.

 

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo.