De oppidum ibérico a fortaleza medieval: Alarcos

A unos 8km de Ciudad Real, junto al río Guadiana, se encuentra el Parque Arqueológico de Alarcos con restos desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media. La ermita, de estilo gótico, con planta de cruz latina en la que destaca el magnífico rosetón de tracería que se halla a los pies. Se encuentra dividida en tres naves, separadas por diez pilares con columnas adosadas que poseen capiteles con hojas y cabecitas alternadas. Este santuario está dedicado a la virgen de Alarcos, cuya romería se celebra el lunes de Petencontés.

Destacan sus épocas ibérica y medieval, esta última sobre todo por la Batalla de Alarcos (18 de julio 1195) en que las tropas cristianas capitaneadas por Alfonso VIII fueron derrotadas por los ejércitos almohades de Yusuf II.

A finales del s. VI a.C. la cultura ibérica oretana está plenamente consolidada en Alarcos convirtiéndose en un oppidum de gran importancia. Asimismo, fue extendiéndose el denominado “barrio ibérico” de la  ciudad ibérica, donde las excavaciones han evidenciado la generalización de la cerámica a torno y de la metalurgia del hierro, y el aumento de la población. Asimismo, los últimos hallazgos han puesto al descubierto el entramado urbano de la ciudad íbera.

De época posterior es el castillo y la ciudad medieval (22 ha. intramuros). El castillo medieval de Alarcos, de planta rectangular, con nueve torres defensivas, empezó a construirse a finales del s. XII, sin llegar a ser terminado debido a la Batalla de Alarcos. Los últimos descubrimientos han constatado los restos de un barrio de traza islámica, edificado durante los 17 años de ocupación almohade.

Se puede visitar el yacimiento, restos del castillo medieval y la ermita de estilo gótico.

El Parque Arqueológico de Alarcos - Calatrava

Al margen de sus antecedentes prerromanos, aún no suficientemente bien conocidos, Calatrava la Vieja tuvo un reiterado protagonismo en época medieval.

Concebida como punto avanzado de control al servicio de Córdoba frente a la levantisca Toledo fue Capital de la región durante los tres siglos de dominio omeya en al-Andalus.

Hacia mediados del siglo XII se convirtió en la primera encomienda templaria en el reino de Castilla, y poco después en cuna de la primera Orden militar peninsular, que tomó el nombre del lugar.

Tras la derrota de Alfonso VIII en Alarcos (1195), Calatrava servirá como vanguardia del imperio almohade frente al reino de Castilla hasta su definitiva reincorporación a éste último, pocos días antes de la batalla de Las Navas de Tolosa (1212).

Los espectaculares restos de la vieja ciudad son hoy el testigo fiel de su intensa biografía y ofrecen al visitante el más completo recorrido por la historia medieval de la región.

Una Ciudad junto al Guadiana

Tras su casi total destrucción a manos de rebeldes toledanos en el año 853, Calatrava fue inmediatamente reconstruida conforme a un plan defensivo y urbanístico unitario, símbolo del poder del emirato cordobés en la región del Guadiana.

En medio de un paisaje pantanoso entre los Montes de Toledo y la llanura manchega, el río actuó como condicionante básico en la reorganización de la ciudad.

Convertida en una isla mediante la construcción de un foso alimentado por el Guadiana, fue dotada de complejos sistemas hidráulicos de abastecimiento y defensa,

inspirados en modelos orientales. Corachas con ruedas hidráulicas de relevo introducían el agua del río en la ciudad, en un alarde de supremacía tecnológica por parte del Estado cordobés.

Convertida en una ciudad isla mediante la construcción de un foso alimentado por el Guadiana, fue dotada de complejos sistemas hidráulicos de abastecimiento y defensa inspirados en modelos orientales. Corachas con ruedas hidráulicas de relevo introducían el agua del río en la ciudad, en un alarde de supremacía tecnológica por parte del Estado Cordobés.

La Medina y los Arrabales

La medina constituía el centro de la vida urbana de Calatrava. Las fuentes escritas cuentan que tenía todas las estructuras propias de una ciudad islámica: mezquitas, baños, tiendas, hornos, 'casas fuertes de tierra'... En su sector central se ha localizado restos de habitaciones y una calle enlosada de época almohade.

Está completamente rodeada por una sólida muralla con casi cuarenta torre de flanqueo. A su interior se accedía a través de una de las puertas en recodo más antiguas de al-Andalus, precedida por un puente que permitía salvar el foso.

En los extensos arrabales que rodean la ciudad se han localizado diversas áreas artesanales e industriales, un cementerio almohade, restos de caseríos dispersos, y una mezquita en el solar que hoy ocupa la ermita de Ntra., Sra. de la Encarnación.

El Alcázar Islámico

El alcázar albergaba los centros de poder de la ciudad, por lo que reúne los elementos defensivos más destacados del recinto: dos torres pentagonales, dos torres albarranas y un gran arco triunfal de comunicación con la medina. Todos ellos concebidos no sólo para la defensa, sino también como símbolos de poder.

En su interior, los edificios se distribuían en torno a un patio central. Al norte, dos amplias habitaciones flanquean un zaguán que comunica con la puerta en recodo de la zona del río. Al oeste, una gran sala de audiencias alberga una piscina de alto valor simbólico, que relaciona el ejercicio el poder con el dominio del agua, enlazando con primitivos ceremoniales omeyas de Oriente. En el centro del alcázar se conserva un aljibe abovedado.

Templarios y Calatravos De la corta presencia de la Orden del Temple en Calatrava (1148-1157) sobresalen los restos del ábside de su iglesia inacabada. Se trata del edificio templario más antiguo del reino de Castilla.

Tras la donación de la ciudad a la región creada Orden de Calatrava (1158) se construyó una nueva iglesia y un edificio conventual a su alrededor, con numerosas dependencias distribuidas en torno a un pequeño claustro contiguo al aljibe. De entre ellas cabe destacar los restos de una herrería, varios hornos, habitaciones con hogares, y las grandes salas abovedadas adosadas a la iglesia.

El aljibe fue utilizado como mazmorra; sus paredes conservan las pintadas y grafitos de los prisioneros.


Cruce de Caminos

Calatrava se halla en la orilla izquierda de un vado del Guadiana por el que, en época medieval, pasaba la vía principal entre Córdoba y Toledo, y los caminos que unían el Atlántico con levante.

 Su privilegiada situación la convirtió en punto clave del sistema defensivo de la Meseta, por lo que terminó sustituyendo, como capital de la región, a la antigua sede episcopal visigoda de Oreto. De ese mismo sistema de control del territorio formaba parte, entre otros, el castillo de Alarcos.

La victoria cristiana en Las Navas (1212) y la posterior fundación de Ciudad Real (1255) cambiaron los condicionantes estratégicos de la zona, y Calatrava entró en un irreversible proceso de decadencia que condujo a su abandono definitivo a comienzos del siglo XV.

Desde 1984 se realizan trabajos de excavación y restauración en el yacimiento, lo que ha permitido recuperar la mayor parte del alcázar, y casi la mitad del perímetro amurallado.

Calatrava la Vieja constituye hoy uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la Edad Media Hispana, ya que posee, entre otros elementos, el único foso húmedo islámico conservado en Occidente, los primeros ejemplos peninsulares de determinadas estructuras defensivas, y el ábside templario más antiguo del reino de Castilla.

Más información:

Alarcos: Oppidum ibérico, ciudad  medieval y escenario de  la batalla de Alarcos. Visitas guiadas al yacimiento, Centro de Interpretación y sala de audiovisuales.
Tarifa: 5€
Reducida* (carné joven, carné de estudiante y grupos de + 15): 2'50 €
Mínima* (jubilados, desempleados y niños de 6-11 años)
Gratuita: menores de 6 años
*Es necesaria la acreditación de tal circunstancia mediante la correspondiente documentación.
Días gratuitos: 18 de mayo (Día Internacional de Museos), 31 de mayo (Día de la Comunidad de Castilla-La mancha), 12 de octubre (Día de la Hispanidad), 6 de diciembre (Día de la Constitución), primer fin de semana de octubre (Jornadas Europeas de Patrimonio)
Contacto: 926 255 200

 

Horarios de visita al Parque Arqueológico
Invierno

Miércoles, Jueves y Domingo

10 a 14 h.

Viernes y Sábado

10 a 14 h. / 16 a 18 h.

Verano

Miércoles, Jueves y Domingo

10 a 14 h.

Viernes y Sábado

10 a 14 h. / 18 a 20 h.

* Los lunes y martes de todo el año permanecerá cerrado.

Cómo llegar:
A 8 km. de Ciudad Real por la N-430, dirección Piedrabuena.
Por la A-41 tomando la salida a Poblete, atravesando el núcleo urbano, se encuentra a unos 4 km., a partir del cruce donde se halla indicado.

Ermita de Alarcos (gratuito).  Abierta.
Horario  invierno: de martes a domingo de 10.00 a 14.00 y de 15.00 a 18.00 Horario verano: de martes a domingo de 10.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00

Concejalía de Turismo

Cómo llegar desde: